La construcción, formada por un grupo de piedras y una pequeña abertura que da paso a una especie de cueva construida dentro de una elevación del terreno, fue descubierta a finales del siglo XIX por las monjas del convento de Nazaret. En 2006, un grupo de arqueólogos dirigidos por el inglés Ken Dark fecharon su construcción en el siglo primero, además de relacionarlo con una serie de escritos que describían que ahí había vivido el mesías de los cristianos.
Dark ha resumido los 8 años de investigación en un artículo publicado en e último número de la revista Biblical Archaeology Review, y en el que defiende la posibilidad de que los restos de Nazaret fueran el hogar de Jesús. Para justificar su teoría enumera la gran importancia que ha tenido el lugar a lo largo de la historia, algo que para él significa que los diversos gobernantes de Nazaret sabían que ahí había ocurrido algo histórico.



